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Los mejores chistes cortos.

Los chistes cortos, normalmente suelen ser muy malos, eso es (paradójicamente) lo que los hace divertidos. Aquí os traigo una pequeña recopilación de los chistes malos y cortos que dan vueltas por Internet.

Chistes cortos.

Están dos vascos en Madrid, entran a un bar y:

– Pónganos dos cañas!
A esto que le da un billete de 500 euros para pagar y le dice el camarero:

– Hoyga, no tendrá otro billete…

Saca otro billete de 500 euros y dice:

– Ostia Patxi, vámonos de aquí que nos clavan!

Estan Batman y Robin en la batcueva y le dice Batman

“Robin te voy a dar el batmovil”

“¿Sí? En serio?”

“Sí, apunta, seis siete nueve….”

– Camarero, una fanta.
– No tenemos fanta…
– Pues una coca cola

Al rato llega el camarero y le pone la fanta.

– Camarero, ¿Usted a qué juega?
– Al final fanta si.

– Va un tío muy gordo al medico y le dice:
– Doctor doctor yo creo que soy estéril
– Que va hombre, tu eres Obelix

¿CUCHARITA, TAZA O CUBO ?

Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, le pregunté al Director, qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser internado.

-Bueno -dijo el Director- Hacemos la prueba siguiente:

Llenamos una bañera, luego le ofrecemos una cucharita, una taza y un cubo y le pedimos que vacíe la bañera. En función de cómo vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no y con que tratamiento empezar…

-Ah, entiendo -dije- Una persona normal, usaría el cubo porque es más grande que la cucharita y la taza.
– No -dijo el Director- Una persona normal quitaría el tapón…. Usted qué prefiere: ¿Una habitación con o sin vista al jardín?

¡Estoy seguro de que pensaste en el cubo… ¡¡¡Madre mía!!.. ¿Con qué clase de amigos me estoy juntando!!… ¡Jajajaja! ¡MI HABITACIÓN DA AL JARDIN! ¿Y LA TUYA ?

Cerca del final

El médico da la pésima noticia a la paciente:
Señora, Ud. tiene menos de 12 horas de vida.
La mujer corre a casa y se lo cuenta al marido.

Ambos deciden gastar el tiempo restante haciendo el amor…

Lo hacen una vez; ella pide repetir. Lo hacen de nuevo… y ella pide más.
Después de la tercera, ella quiere otra vez; entonces, el marido le dice:
¡No jodas!… mañana tengo que madrugar y tu no.

Chistes cortos de médicos

Aquí van unos cuantos chistes de médicos, a ver si empezamos a reírnos un poco.

– ¿Desde cuando tiene usted la obsesión de que es un perro?
– Desde cachorro, doctor.

– Doctor, tengo complejo de fea.
– De complejo nada.

– Doctor, me tiemblan mucho las manos.
– ¿No será que bebe demasiado alcohol?
– ¡¡Que va, si lo derramo casi todo!!

– Doctor, ¿Cómo ha salido la operación?
– Hijo mío, yo no soy el doctor. Soy San Pedro

–   Doctor, ¿qué puedo hacer para que durante las vacaciones mi mujer no quede embarazada?
–   Llévesela con usted.

–   Fui al médico y me ha quitado el whisky, el tabaco y las drogas.
–   Pero. ¿vienes del médico o de la aduana?

–   No sé que me pasa, doctor, me toco la cabeza y me duele, me toco la nariz y me duele, me toco el pie y me duele. ¿Qué tengo?
– El dedo fracturado…

– Doctor, quiero que recomiende algo para que mi marido vuelva a estar como un toro.
– Bien, desnúdese. Empezaremos por los cuernos

Acertijo difícil

Advertencia: Tengan en cuenta que no hay trampas, no hay nada escondido y todo está a la vista. NO SE ADELANTEN A VER LA RESPUESTA, INTENTEN RESOLVERLO PRIMERO.

Algo más: Traten de pensarlo sólo porque vale la pena. En particular, porque demuestra la manera sesgada en que a veces pensamos al leer ciertos textos, o al menos lo interpretamos de manera prejuiciada.

ARGUMENTO

Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale conduciendo su auto desde su casa en Madrid en dirección a Valencia.

Roberto, va con él.

En el camino ocurre un terrible accidente. Un camión, que venía en sentido contrario se sale de la autopista y embiste de frente al auto de Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida.

Una ambulancia del hospital de emergencias de Valencia llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital.

No bien llega, los médicos de guardia empiezan a tratar al niño para intentar salvarle la vida pero, luego de intercambiar opiniones y estabilizar sus funciones vitales deciden que la condición de Roberto es muy grave. Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño a otro hospital y por eso deciden dejarlo internado allí, en Valencia.

Luego de una junta de médicos se comunican con el Hospital de Niños de Madrid y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en conocimiento de lo ocurrido. Como todos coinciden que lo mejor es dejar a Roberto en Valencia, la eminencia decide viajar directamente de Madrid hacia allá. Y lo hace.

Al llegar la eminencia los médicos que lo trataron le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión.

Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: ¿Cree usted estar en condiciones de salvar al niño?, pregunta con un hilo de voz.

Y obtiene la siguiente respuesta:

‘¡Cómo no lo voy a salvar, haré todo lo posible, si es mi hijo!’

Bien, hasta aquí la historia. Está en ti el tratar de pensar la manera en que esta historia tenga sentido. Insisto en que no hay trampas, no hay nada oculto. Y antes de que leas la solución, quiero agregar algunos datos:

a) Antonio no es el padrastro.
b) Antonio tampoco es un cura.

AHORA SÍ, TE DEJO EN COMPAÑÍA DE TU IMAGINACIÓN. ESO SÍ, TE SUGIERO QUE LEAS OTRA VEZ LA HISTORIA Y, CRÉEME, EL ACERTIJO MUY SENCILLO DE RESOLVER.

La solución está más abajo, pero solo léela cuando te desistas.

SOLUCION:

Lo notable de este problema es lo sencillo de la respuesta. Más aún, pensarás ¿cómo es posible que no se me haya ocurrido?

La solución es que la eminencia de la que se habla es LA MADRE de Roberto. Pero tenemos tan interiorizado la idea que las ‘eminencias’ son solo hombres que no se nos ocurre que pueda haber sido una mujer.

Y esto va más allá de que puestos ante la disyuntiva explícita de decidir si una eminencia puede o no ser una mujer, nadie dudaría en aceptar esa posibilidad, sea uno mujer u hombre.

Sin embargo, en este caso falla. No siempre se nos ocurre la respuesta correcta.

Más aún: muchas mujeres que no logran resolver el acertijo, al conocer la solución se sienten atrapadas por la misma conducta machista que ellas mismas condenan.

En fin, es un ejercicio muy interesante para analizar nuestros propios prejuicios y laberintos internos, al margen de nuestro género.