Archivo de la etiqueta: Humor

Chistes San Valentin

Chiste san valentin

Chiste San Valentin

Una chica llega a la librería buscando tarjetas para celebrar el Día de San Valentín. Cuando ya ha terminado de ver todas las tarjetas de la tienda, la vendedora le pregunta:
– ‘¿Está buscando alguna tarjeta en especial?’
– ‘Sí, estaba buscando una tarjeta para celebrar el Día de los Enamorados, pero ninguna de las que ví me gustan’.

La dependiente como buena vendedora le dice:
– ‘Ayer me llegaron unas especiales que no se pudieron colocar en el mostrador’.

Esta busca la tarjeta y se la entrega a la chica. Cuando la cliente lee la portada de la tarjeta se sonríe y dice:
– ‘Esta es exactamente la que estaba buscando’.

La tarjeta en su portada decía:
– ‘Para el hombre a quién le di mi virginidad’.

Luego la vendedora de la tienda le pregunta a la chica:
– ‘¿La va a llevar?’
– ‘Sí, llevaré esta y 11 más, por favor.’

El Secreto de un largo matrimonio

El Secreto de un largo matrimonio: ¡No preguntar! Este es un chiste que más que un chiste es una realidad 😉

Un hombre anciano estaba tomando un vaso de vino, sentado en un patio, al lado de su esposa y le dice:

– Te quiero tanto que no sé cómo podría haber vivido todos estos años sin ti.

Al oír esto, la esposa le pregunta:

– ¿Eres tú o es el vino el que habla?

Y él responde:

– Soy yo y estoy hablándole al vino…

Chiste educativo

Un chiste para los matemáticos.
PITÁGORAS no estaba mucho en su casa, y Enusa, su esposa, aprovechaba esta situación para copular con 4 campesinos analfabetos que cuidaban sus tierras.

Un día que Pitágoras volvió temprano a casa, los sorprendió y presa de ira mató a los cinco y luego los enterró en el jardín.

En consideración a su esposa, dividió el terreno por la mitad. En un lado la enterró a ella y el otro lado lo dividió en cuatro cuadrados y enterró a cada uno de los campesinos en un cuadrado; de esa forma los cuatro ocuparon un espacio idéntico al que ocupaba la esposa.

Luego subió a la montaña para meditar y, mirando desde la cima, encontró la solución.
Era obvio: «El cuadrado de la Puta Enusa era igual a la suma de los cuadrados de los catetos».
SI ME LO LLEGAN A EXPLICAR ASÍ EN EL «COLE»,  NUNCA LO HUBIERA OLVIDADO.