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Chiste del rey

rey juan carlos caricaturaA un hombre de unos 70 años le está entrevistando un periodista en plena calle. El hombre entrevistado se expresa del siguiente modo:

Soy hijo de exiliados.
Hasta los 27 años y poco antes de la transición no pude volver a España por culpa de Franco.

A mi padre, pobrecito, no sabíamos ni dónde enterrarle.
Mi madre estuvo muchos años en silla de ruedas.

Ahora tengo 70 años.
Hace meses me sacaron el 30 % de un pulmón.

Mi mujer es inmigrante.
Tengo tres hijos con ella.
De los tres sólo trabaja una, la del medio,…. pero no cobra nada.
Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación.

La mayor se acaba de divorciar.
Mi yerno se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos niños.

El pequeño de mis hijos aún no se ha ido de casa y además se ha casado con una divorciada y la ha traído a vivir con nosotros. Esa señora antes trabajaba, tenía mu buen puesto, pero desde que vino a mi casa ya no hace nada. Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo….y para colmo este año, con lo de la crisis, casi no nos hemos podido ir de vacaciones y si me apuras…… ni he podido celebrar que España ha ganado el Mundial.

– el periodista pone los ojos muy redondos y comenta:

«Majestad, no creo que su situación sea tan mala».

Caricatura vía Quimsosa

Acertijo difícil

Advertencia: Tengan en cuenta que no hay trampas, no hay nada escondido y todo está a la vista. NO SE ADELANTEN A VER LA RESPUESTA, INTENTEN RESOLVERLO PRIMERO.

Algo más: Traten de pensarlo sólo porque vale la pena. En particular, porque demuestra la manera sesgada en que a veces pensamos al leer ciertos textos, o al menos lo interpretamos de manera prejuiciada.

ARGUMENTO

Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale conduciendo su auto desde su casa en Madrid en dirección a Valencia.

Roberto, va con él.

En el camino ocurre un terrible accidente. Un camión, que venía en sentido contrario se sale de la autopista y embiste de frente al auto de Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida.

Una ambulancia del hospital de emergencias de Valencia llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital.

No bien llega, los médicos de guardia empiezan a tratar al niño para intentar salvarle la vida pero, luego de intercambiar opiniones y estabilizar sus funciones vitales deciden que la condición de Roberto es muy grave. Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño a otro hospital y por eso deciden dejarlo internado allí, en Valencia.

Luego de una junta de médicos se comunican con el Hospital de Niños de Madrid y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en conocimiento de lo ocurrido. Como todos coinciden que lo mejor es dejar a Roberto en Valencia, la eminencia decide viajar directamente de Madrid hacia allá. Y lo hace.

Al llegar la eminencia los médicos que lo trataron le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión.

Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: ¿Cree usted estar en condiciones de salvar al niño?, pregunta con un hilo de voz.

Y obtiene la siguiente respuesta:

‘¡Cómo no lo voy a salvar, haré todo lo posible, si es mi hijo!’

Bien, hasta aquí la historia. Está en ti el tratar de pensar la manera en que esta historia tenga sentido. Insisto en que no hay trampas, no hay nada oculto. Y antes de que leas la solución, quiero agregar algunos datos:

a) Antonio no es el padrastro.
b) Antonio tampoco es un cura.

AHORA SÍ, TE DEJO EN COMPAÑÍA DE TU IMAGINACIÓN. ESO SÍ, TE SUGIERO QUE LEAS OTRA VEZ LA HISTORIA Y, CRÉEME, EL ACERTIJO MUY SENCILLO DE RESOLVER.

La solución está más abajo, pero solo léela cuando te desistas.

SOLUCION:

Lo notable de este problema es lo sencillo de la respuesta. Más aún, pensarás ¿cómo es posible que no se me haya ocurrido?

La solución es que la eminencia de la que se habla es LA MADRE de Roberto. Pero tenemos tan interiorizado la idea que las ‘eminencias’ son solo hombres que no se nos ocurre que pueda haber sido una mujer.

Y esto va más allá de que puestos ante la disyuntiva explícita de decidir si una eminencia puede o no ser una mujer, nadie dudaría en aceptar esa posibilidad, sea uno mujer u hombre.

Sin embargo, en este caso falla. No siempre se nos ocurre la respuesta correcta.

Más aún: muchas mujeres que no logran resolver el acertijo, al conocer la solución se sienten atrapadas por la misma conducta machista que ellas mismas condenan.

En fin, es un ejercicio muy interesante para analizar nuestros propios prejuicios y laberintos internos, al margen de nuestro género.

Lección práctica de un Guardia Civil

Chiste: Lección práctica de un guardia civil

Un individuo va conduciendo y se salta una señal de «Stop» descaradamente, pero es observado por un guardia civil que le da el alto.

– Buenas tardes, caballero. Haga el favor de mostrarme su permiso de conducción.

– ¿Y eso, de qué?

– ¿Cómo que de qué? Usted no se ha parado a la altura de la señal de «stop».

– ¿Y qué, passsa algo? Reduje la velocidad y, además, no venía nadie.

– La normas de circulación obligan a pararse, no a reducir la velocidad. Su documentación, por favor.

– ¡No me jodas! A ver, ¿cuál es la diferencia, so listo?

– La diferencia es que debía haberse detenido completamente en vez de aminorar la marcha. Los papeles, pero ¡YA!

– ¡Y dale con la brasa! Si usted es capaz de enseñarme la diferencia entre reducir y parar, le mostraré mis papeles.

– Muy bien, le haré una demostración. Haga el favor de apearse del vehículo.

El individuo, intrigado, sale del vehículo al tiempo que el guardia civil saca la defensa y comienza a darle una tanda de golpes que le dejan doblado. Entonces, el guardia civil le pregunta:

AHORA, ¿DESEA USTED QUE ME PARE O QUE REDUZCA LA VELOCIDAD?